Un test es un contenedor y los ítems son su contenido. Un formulario breve define el contenedor; los ítems se añaden después uno a uno, seleccionando para cada uno el formato que corresponde al aprendizaje que se quiere evaluar. Hay nueve formatos disponibles y seis de ellos se corrigen automáticamente.
El primer formulario es breve: registra el test y sus datos de clasificación. El nombre lo identifica en tu listado; la descripción deja constancia de qué se diseñó para evaluar, que es lo que lo hace reutilizable un curso después.
Ninguna de estas opciones es definitiva: el mismo formulario puede reabrirse desde el listado de tests en cualquier momento.
Pulsa en cualquier imagen para verla a tamaño completo.
Desde el listado de ítems del test, «Añadir ítem» abre el selector de formato en lugar de un formulario en blanco: pregunta primero QUÉ se quiere evaluar y de qué manera. Cada formato está documentado en esa pantalla, de modo que la decisión se toma con la información delante, y el formato elegido abre su propio formulario.
Hay nueve formatos disponibles. Seis se corrigen automáticamente, dos son informativos y no computan en la calificación, y uno —la respuesta abierta— requiere corrección manual.
Sea cual sea el formato, la mitad superior del formulario es siempre la misma, de modo que el procedimiento aprendido con el primer ítem sirve para todos los demás.
Debajo de esa parte común, cada formato solicita únicamente lo que le es propio: las opciones, las parejas, las imágenes, el vídeo o el texto con huecos.
La descripción de cada formato que sigue es el mismo texto que muestra la plataforma al seleccionarlo, y las capturas son los formularios reales.
Corrección automática
El alumno lee un enunciado, acompañado si quieres de una imagen, y elige una única respuesta entre las opciones de texto que definas (de dos a cinco). Solo una de las opciones es la correcta: la marcas al crear el ítem. Es el tipo más habitual para comprobar conocimientos concretos de forma rápida y objetiva. La corrección es automática y binaria: acierto si el alumno elige la opción correcta y fallo si elige otra; si no responde, el ítem queda en blanco. Resulta ideal para preguntas de repaso, cuestionarios de comprensión y evaluaciones tipo test en las que interesa medir muchos contenidos en poco tiempo.
Corrección manual
El alumno responde escribiendo libremente en un cuadro de texto, con la extensión que necesite. Es el tipo adecuado para preguntas de desarrollo, opiniones razonadas, definiciones con palabras propias o ejercicios en los que importa cómo argumenta y se expresa. Como no existe una única respuesta cerrada, la corrección no es automática: la respuesta queda marcada como pendiente y eres tú quien la revisa y le asigna la puntuación desde la pantalla de resultados. Aporta información cualitativa muy rica sobre el razonamiento del alumno, a cambio de requerir corrección manual. Puedes indicar una solución de referencia que te sirva de ayuda al corregir.
Corrección automática
Presenta dos columnas de textos que el alumno debe emparejar: cada elemento de la izquierda se relaciona con el que le corresponde de la derecha. Sirve para asociar conceptos con definiciones, términos con ejemplos, causas con efectos o fechas con acontecimientos. Defines los pares correctos al crear el ítem y el sistema baraja el orden para que el alumno tenga que pensar la correspondencia. La corrección es automática y admite acierto parcial: se puntúa en proporción al número de parejas relacionadas correctamente, de modo que acertar algunas ya suma. Es un formato muy claro para repasar vocabulario y relaciones entre ideas.
Corrección automática
Muestra una única imagen junto al enunciado y varias opciones de texto (de dos a cinco), de las que solo una se corresponde con la imagen. El alumno observa la imagen y elige el texto que le corresponde. Sirve para identificar lo que la imagen representa —un mapa, una obra de arte, un esquema, un animal, una señal— asociándolo con su nombre, descripción o función. Subes la imagen y defines las opciones y la correcta al crear el ítem. La corrección es automática y binaria: acierto o fallo; sin respuesta, queda en blanco. Aprovecha la memoria visual y es muy atractivo donde la imagen es parte esencial del contenido.
Corrección automática
Es una pregunta de opción múltiple en la que las respuestas son imágenes: a partir de un texto o consigna, el alumno elige la imagen correcta entre las que subas (de dos a cinco), de las cuales solo una es válida. Sirve para reconocer visualmente un objeto, una obra, un gráfico, una figura geométrica o una escena que cumpla la condición del enunciado. Subes cada imagen-opción y marcas la correcta al crear el ítem. La corrección es automática y binaria, igual que en la opción múltiple de texto. Es perfecto cuando lo que se evalúa es la identificación visual y no basta con describir la respuesta con palabras.
Informativo: no se puntúa
Incrusta un vídeo de YouTube dentro del test para que el alumno lo vea como parte de la actividad. Es un ítem informativo: no plantea una pregunta ni espera respuesta, por lo que no puntúa. Se usa para introducir un tema con un vídeo explicativo, mostrar un experimento, una noticia o un fragmento que dé contexto a las preguntas siguientes. Solo tienes que pegar el enlace o el identificador del vídeo de YouTube y el sistema lo muestra reproducible en la página del test. Combínalo con ítems de respuesta situados a continuación para evaluar lo que el alumno ha aprendido del vídeo.
Corrección automática
El alumno lee un enunciado, acompañado si quieres de una imagen, y responde eligiendo una opción en un único menú desplegable con entre dos y cinco alternativas que tú defines, de las cuales solo una es la correcta. Funciona igual que la opción múltiple, pero en formato más compacto: las opciones no se muestran como lista de casillas, sino recogidas en el desplegable. La corrección es automática y binaria: acierto si elige la opción correcta y fallo si elige otra; si deja el desplegable sin seleccionar, el ítem queda en blanco. Es útil para completar una frase o decidir entre alternativas parecidas.
Informativo: no se puntúa
Muestra únicamente un texto, sin pregunta ni campo de respuesta. Es un ítem informativo que no puntúa y sirve para dar instrucciones, introducir un bloque de preguntas, aportar un texto de lectura, una cita o el contexto que el alumno necesita antes de responder a los ítems siguientes. Te permite estructurar el test en secciones y guiar al alumno con explicaciones intercaladas, en lugar de encadenar preguntas sin más. Admite el mismo formato de texto enriquecido que el resto de enunciados. Colócalo antes de un grupo de preguntas relacionadas para que el alumno tenga a la vista toda la información necesaria.
Corrección automática
Presenta un texto con huecos que el alumno completa escribiendo la palabra o expresión que falta en cada uno: al redactar el enunciado encierras cada respuesta entre llaves y el sistema la convierte en un hueco. No hay opciones a la vista: el alumno debe recordar y teclear la respuesta, lo que exige mayor dominio del contenido. Es ideal para vocabulario, fechas, fórmulas, términos clave o completar definiciones. La corrección es automática y con acierto parcial: cada hueco correcto suma su parte proporcional de la puntuación. Por defecto la comparación no distingue mayúsculas ni tildes, aunque puedes activar ambas exigencias al crear el ítem.
Los ítems de opción múltiple —tanto los de texto como los de imagen— pueden archivarse en el banco de ítems del centro a medida que se redactan: una casilla al final del formulario guarda el ítem en el banco además de en el test.
El banco es compartido por todo el claustro del centro. Lo que redacta un profesor, el resto puede reutilizarlo: un departamento que dedica un trimestre a redactar ítems acaba con un repositorio común en lugar de diez carpetas privadas. Los demás formatos permanecen en su test, que es donde tienen sentido.
El test se asigna desde «Asignar un test a todo el grupo», con un código de acceso para el grupo, o desde «Asignar un test a alumnos individuales», con un código por alumno. El alumnado no necesita cuenta, ni correo, ni contraseña: abre la portada, introduce el código —con el del grupo, además, selecciona su nombre en el listado— y responde.
Todo lo que admite corrección automática se califica en cuanto el alumno termina. Las respuestas abiertas quedan en «Resultados de los tests», donde se leen y se puntúan una a una. Desde ahí se obtienen las calificaciones de todo el grupo —también en CSV, para la hoja de cálculo—, el detalle de cada alumno y un informe en PDF.
En «Gestión de tests e ítems», en la sección «Tests e ítems» del menú, el botón «Añadir test» abre el mismo formulario que se muestra al principio de esta página. El manual de usuario documenta todo el procedimiento pantalla por pantalla.
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